Pedro Muagura, 100 millones de árboles, elefantes mutados y Gorongosa

A través de la red he leído sobre Pedro Muagura, un hombre que ha plantado 100 millones de árboles, y como me gusta investigar, he ido estirando del hilo.

Mi primera sorpresa ha sido encontrarme con un parque nacional, el Gorongosa, que perdió el 95 % de sus animales durante los 16 años de guerra civil en Mozambique y que ahora gracias al protagonista de esta historia y a un millonario americano, se está recuperando y siendo la fuente de ingresos de las familias locales por el turismo que está llegando al parque para admirar de nuevo los animales.

Mi segunda sorpresa ha sido saber que en ese parque los elefantes, debido a la masacre que vivieron durante la guerra y la caza por sus colmillos, han mutado genéticamente y ahora a casi ninguno les salen colmillos…

¡Qué animal más fascinante! Excelente memoria e inteligencia. Para que los humanos no acabemos con ellos para quitarles sus colmillos, simplemente ya no les salen. Tal es el poder de 16 años de guerra. Además están muy traumatizados y no pueden ver humanos.

Me planteo qué le estamos haciendo al planeta, a las especies vegetales y animales y espero que las nuevas generaciones amplíen su conciencia y vuelvan a admirar la naturaleza, los animales y todo a lo que la “civilización” hemos dado la espalda.

Os dejo los artículos de donde he sacado la información por si queréis ampliarla. Los más interesantes son de Javier Brandoli a quien podéis conocer por twitter, un poco más aquí y leer todos sus artículos sobre África y otros viajes aquí

La inverosímil historia del hombre que ha plantado 100 millones de árboles

pedro muagura

Javier Brandoli | Gorongosa (Mozambique) 21/04/2012

*Este experto agrónomo implantó métodos que mejoraron los cultivos de Tanzania
*Adiestró gatos para que mataran las cobras asesinas de un poblado
*Contribuyó a la adaptación de cultivos en el Kilimanjaro

 

En 2006, el presidente de Mozambique, Armando Emilio Guebuza, se acercó a conocer a Pedro Muagura. Fue hasta su humilde casa y le hizo una pregunta: ¿por qué plantas árboles? Él pensó durante unos segundos y le contestó: “La mamá cuando va a dar a luz necesita una sombra con la que resguardarse del sol, el recién nacido una cuna de madera en la que descansar y en el final, en la muerte, un ataúd será nuestro último cobijo. Los árboles son la vida“.

La respuesta que escuchó el mandatario no es de alguien más, es de un hombre que ha plantado casi cien millones de árboles en 12 países distintos del planeta. Su historia es tan inverosímil como para parecer una película. ¿Qué decir de un hombre que adiestró gatos para acabar con las cobras que segaban vidas en un pueblo del norte de su país?

Muagura es un mozambiqueño de origen muy humilde. “Aprendí a amar los árboles porque mi padre no tenía dinero ni para darnos pan. Todo lo que comía me lo daban las plantas“, explica. Luego, su pasión se tornó con mucho empeño en estudio universitario y de ahí comenzó su pequeña leyenda. “En el final de mi tesis universitaria me fui al monte Kilimanjaro, en Tanzania. Entonces resolví un grave problema de inadaptación de cultivos en sus laderas”. La solución le hizo tan famoso, que el entonces presidente de Tanzania le pidió que se quedara trabajando en el país.

Pero el plantador de árboles decidió viajar por el mundo con una sola norma que se impone allí donde va. “En la primera hora que llego a un país tengo que plantar un árbol“. En el aeropuerto de Helsinki le permitieron hacerlo en la propia terminal, pero cuando lo intentó en Londres se llevó la hasta ahora única negativa. “Eran gente rara. Aterricé y le di los buenos días a tres personas. Dos no me contestaron y otra me preguntó qué quería. Nada, sólo darle los buenos días, le contesté. Luego hablé con alguien del recinto y le pregunté dónde podía plantar un árbol. Me dijo que en ningún sitio, así que decidí sentarme, no hablar con nadie e irme”.

Eran tiempos aquellos en los que Muagura recorría becado el norte de Europa y se quedaba extrañado al ver que en Finlandia crecía la vegetación del hielo: “No lo podía entender”. Sufría en Rusia ataques xenófobos: “Comí en un restaurante donde rompieron los platos en los que yo había comido por ser negro. Planté unos cuantos árboles allí y también me marché”.

Su vida tiene tintes humorísticos, como cuando en Suecia fue a comprar bananas. “Yo como en Mozambique decenas de plátanos al día. En Suecia fui a una frutería y vi que troceaban las bananas en pequeñas porciones. Me extrañó, pero quería comer de nuevo mi fruta favorita. Pedí sólo una y cuando me dijeron el precio no me lo podía creer, con ese dinero compraba 100 en mi país. No pude pagarla”. Por último, en el aeropuerto de Johannesburgo, en el hotel que hay frente a la terminal internacional, obligó a que regaran las mustias plantas o se negaba a comer. “Ya había pedido y a los empleados no les quedó más remedio que regar el jardín”.

Sirvan estos ejemplos para escenificar la vida de una amante de la naturaleza. En la actualidad, trabaja en el Parque Nacional de Gorongosa, en Mozambique, repoblando un país en el que la deforestación por la venta de madera es importante. “En una ocasión me subieron a un helicóptero sin avisarme de lo que iba a ver. Desde el aire contemplé un área grande donde hacían tala ilegal y un incendio. Comencé a llorar». Muagura trabaja con las comunidades más humildes, enseñándoles a respetar el entorno. “Muchos de los que antes eran mis enemigos son ahora colaboradores que me ayudan en los viveros. En nada llegaré a la cifra de haber plantado en mi vida cien millones de árboles, llevo ya 97 millones”.

Además, él fue el artífice de acabar con un problema de picaduras de cobra en Guro, un poblado de Mozambique. “Me llamaron y contaron que morían por sus picaduras cuatro personas cada seis meses. Pensé y decidí comprar 45 gatos y adiestrarlos“. Los encerró durante un tiempo y les fue dejando sin comida y acostumbrándolos en sucesivas pruebas a comer primero cobra a la brasa y luego viva. Los que no pasaban los exámenes los iba soltando. Al final quedó un ejército de 30 gatos que han provocado que sólo muera por picadura de cobra una persona cada dos años.

Por último, Muagura, el plantador de árboles al que la BBC hará en breve un reportaje, deja dos sentencias.

¿Quieres más a las plantas o a los hombres?

Quiero más a las plantas. Nosotros, los humanos, estamos destruyendo la naturaleza por no respetarla“.

¿En qué lugar del mundo plantarías un árbol si te dejaran elegir un único sitio?

“En el lugar donde yo nací”.
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/21/natura/1335002421.html

Quién es Pedro Muagura

Pedro Muagura es el Director y Coordinador del programa de Conservación y Reforestación del Parque Nacional de Gorongosa

“Mi nombre es Pedro Estêvão Muagura. Nací en la provincia y distrito de Manica, en el puesto administrativo de Machipanda. Tengo 45 años, casado y padre de cinco hijos – cuatro niñas (Agata, Rutendo, Diana y Bredília) y un hijo, Salvador, que tiene un año y medio.

Estudié en el ‘Instituto de Agricultura Chimoio (IAC) ‘, especializado en el sector forestal. Cursé mi primera licenciatura en la Facultad Internacional de Tecnología Forestal y de la Madera en Finlandia. Mi segunda licenciatura fué en el Colegio de African Wildlife Management (CAWM) en Tanzania. Fui profesor de Bosques y Vida Silvestre del Instituto de Agricultura Chimoio hasta 2010.

Fui al Parque Nacional Gorongosa por primera vez en 1990, cuando enseñaba a estudiantes de IAC acerca de la clasificación y la identificación de mamíferos y plantas. Me uní al Parque Nacional Gorongosa en el año 2006, cuando me pidieron que fuera un instructor para ayudar a capacitar a los trabajadores como parte del programa de reforestación en el Monte Gorongosa. En junio de 2010, me uní al equipo de Gorongosa a tiempo completo como Coordinador del programa de reforestación del parque y la montaña Gorongosa. En 2012, fui nombrado Director de Conservación del Parque Nacional de Gorongosa.

Para mí, lo que es realmente especial acerca de Gorongosa es la increíble diversidad de flora y fauna silvestre, incluyendo, por supuesto, la belleza de Monte Gorongosa. También estoy inspirado por la motivación de todo el equipo y la cooperación entre los departamentos.”

http://www.gorongosa.org/our-story/our-team/pedro-muagura

Pedro Muagura trabaja en la actualidad en el Gorongosa National Park (Parque Nacional Gorongosa) en Mozambique. Su trabajo es hacer frente a los problemas de la deforestación en la zona y educar a sus compatriotas a respetar el medio ambiente. Muchos de sus enemigos se han convertido en sus aliados, ayudando en los viveros cultivando plantas para las áreas que las necesitan.

“Pronto voy a llegar a los 100 millones de árboles plantados en esta vida”, declara Pedro asunto con total naturalidad.

Aclara que esta cifra se refiere a aquellos árboles que ha plantado personalmente y los plantados en sus programas de reforestación junto con sus colaboradores. En el Día de la Tierra del 2012, bajo la dirección de Pedro Muagura, 3,8 millones de árboles fueron plantados en Gorongosa National Park.

Cuando se le pregunta lo que había aprendido en sus viajes alrededor del mundo, Pedro dice: “La temperatura y otros factores no son responsables de la salud del medio ambiente – es la actitud de la gente. Nosotros, los humanos tendemos a destruir la naturaleza y no la respetamos. La gente aprende con el tiempo, y el proceso es cambiar la actitud de la gente. ”

“El presidente quería saber la razón por la que la planto. Mi respuesta: Las plantas nos guían en todo lo que hacemos y son responsables de los alimentos que comemos y el aire que respiramos

Pedro espera que su trayectoria de vida inspire a más personas a compartir sus ideas y realizar el cambio en el mundo.

http://blog.africageographic.com/safari-blog/conservation/the-man-who-planted-100-million-trees/

Más info sobre Pedro Muagura

Pedro Muagura y el proceso de reforestación

Pedro Muagura supervisa la producción de plántulas y la plantación, y los otros cuarenta viveros en la montaña. Sólo en este vivero tiene capacidad para alrededor de 100.000 árboles.

Muagura es el Director de Conservación del Parque Nacional Gorongosa.

Pedro es como uno de los grandes árboles de la montaña que él lucha por restaurar. Se yergue en la conducción de sus exploradores de montaña con el carisma de un general militar preparándose para la batalla.

Muagura también se adapta a las condiciones cambiantes de la montaña, un día está trabajando con un equipo de filmación de la BBC y el siguiente está aprehendiendo a los cazadores furtivos en el parque.

Mientras canta una de las canciones de conservación de la montaña con sus gestores forestales,  exuda el espíritu de esta hermosa montaña que penetra  profundamente, como las raíces de este bosque.

Muagura nos mostró una variedad de árboles en el vivero. Él y su equipo se esfuerzan para que coincida con la diversidad de los bosques perdidos por la tala y quema.

Está conectado a los árboles de muchas maneras. Muagura llamó a una de sus hijas Bridelia, por el hermoso árbol Bridelia que crece en el bosque pluvial montano.

Viendo los movimientos de los voluntarios y el personal de montaña en el vivero, nos mostró todo el procedimiento de preparación de los árboles para la reforestación.

Para cada plántula se usa una bolsa de plástico reciclado que antes contenía azúcar. Se llena con el rico suelo de montaña que ha sido pre-tamizado de raíces y rocas. Las bolsas de tierra se juntan en filas apretadas sobre el terreno, agrupadas por especies de árboles específicas. Algunas de las plantas jóvenes son posteriormente trasladadas a una plataforma cubierta de paja que proporciona una zona de sombra que simula el efecto de la sombra del follaje del bosque.

Conforme continúa el crecimiento de las plántulas se desplaza su posición a lo largo de su fila con el fin de romper la bola de raíz que se está formando fuera del plantel.

Después de 2 meses y medio en el vivero, las plántulas están listas para plantar en la montaña.

Muagura y sus exploradores realizan patrullas extensas a través de la montaña, en parte,  para descubrir las zonas que requieran restauración.

Tuvimos la suerte de viajar con Muagura y sus gestores forestales y muchos voluntarios para llevar algunas de las plantas de semillero a la montaña, en una zona de bosque talado cubierta por viejos cultivos de maíz.

En la base de la subida de cuatro kilómetros por la montaña cada plántula se sacó de su recipiente y fue envuelta en hojas de helecho. A continuación, serpenteamos un sendero estrecho en torno a un pequeño pueblo, a través del paisaje recién quemado y después seguimos hacia arriba a través de un frondoso bosque tropical de montaña. Después de pasar sotobosque denso en la ladera empinada, llegamos a una región estéril, llena de plantas secas de maíz, con troncos de árboles estériles que se alzaban como esqueletos en la cresta.

En la cresta,  el equipo comenzó su trabajo mediante la fijación de una cuerda guía en su esfuerzo de plantación bien gestionado. Muagura señaló las áreas específicas que se plantarán en el borde del bosque intacto.

El enfoque de esta sección devastada de montaña era deprimente, para nosotros, los visitantes. Sin embargo, el trabajo de este increíble grupo de gente nos dio toda esperanza.

Tuvimos la esperanza de que el bosque remanente será preservado. Tuvimos la esperanza de que la plantación de árboles restaurará el hábitat perdido. Tuvimos la esperanza de que esta gente hermosa seguirá cantando sus canciones de montaña.

http://lifeonearth-gorongosa.blogspot.com.es/

Día de la Tierra en Gorongosa, Proyecto de restauración de 3.800.000 árboles en la sierra Gorongosa

El día de la Tierra se celebra el 22 de abril y la campaña “Mil millones de actos Verdes “es una iniciativa ambiental mundial que está tratando de registrar miles de millones de actos verdes.

Con mucho orgulloso anunciamos que en el Proyecto de Restauración Gorongosa se ​​plantaron 3.800.000 árboles en el Monte Gorongosa, en la parte que se ha integrado en el Parque Nacional de Gorongosa en Mozambique.

Bajo la dirección y supervisión de Pedro Muagura, gerente del programa forestal del monte Gorongosa, están colaborando con gente de diversas comunidades de las montañas, incluyendo Canda, Nhancuco y Nhambirira Murombodzi, donde desarrollan viveros forestales con el fin de criar árboles para reforestar las zonas y estabilizar el suelo.

Se han construido 35 viveros, cada uno con capacidad para producir entre 1500 y 3500 árboles jóvenes a la vez.

Los equipos fueron contratados localmente para construir viveros en las zonas designadas por las comunidades. Los equipos usan en sus edificios, donde sea posible, los materiales disponibles localmente.

Además, recolectan semillas de árboles nativos como Panga Panga (Millettia stuhlmannii) y Albizia spp., así como semillas de gramíneas y otras plantas herbáceas que se utilizan para estabilizar las orillas de cursos de agua. Las semillas se germinan y cuidan en el vivero hasta que las plántulas alcanzan el tamaño adecuado para el trasplante. Esto se lleva a cabo a lo largo de los cursos de agua y campos abandonados o tierras en barbecho.

pedro muagura y equipo

Pedro Muagura y algunos miembros de su equipo de plantadores de árboles

Publicada por Augusto Macedo Pinto à(s) 21/04/12
Fuente Gorongosa enviado por Vasco Galante.

http://nandiiwe.blogspot.com.es/2012/04/gorongosa-dia-da-terra-22-de-abril.html

Leer más sobre el día de la Tierra y Mil millones de actos verdes

Elefantes que modifican genéticamente sus colmillos

En un espectacular documental que National Geographic ha hecho de Gorongosa explican: “Los elefantes nacen sin colmillos por el recuerdo de las matanzas que sufrieron en los tiempos de la guerra en los que los aniquilaron para vender su marfil y comprar armas”. Es cierto que a partir del inicio del conflicto que hubo en Mozambique entre las huestes de Frelimo y Renamo el antiguo edén se convirtió en campo de batalla cruel. Había más de 2.200 elefantes en el parque y cuando terminó la guerra quedaban sólo 70. En realidad, todo el parque había sido pasado a cuchillo por los hombres. La extraña e inexplicable mutación genética consistiría en que los propios paquidermos habrían cambiado su genética hastiados de comprobar que su marfil era sinónimo de muerte.

Salimos en busca de los míticos elefantes de Gorongosa. Tras casi dos horas aparece una enorme manada de casi 50 ejemplares. Comprobamos que era cierta la leyenda del miedo que aún tienen al hombre. Los paquidermos no dejan de amenazar con cargar contra nuestro vehículo. Arrancan, abren sus orejas y elevan sus trompas en señal de advertencia. Se suceden escenas increíbles , pero hay un momento donde ocurre lo sublime. Toda la manada crea un círculo perfecto para proteger a sus crías. Como si obedecieran una orden militar adoptan una perfecta figura de defensa. Es uno de los momentos más bellos que he vivido en los safaris africanos. Todo tiene una armonía salvaje, todo se sucede ante nuestras cámaras convertidas en ojos.

Con ese chute de adrenalina volvemos a nuestro campamento, en el que al final pasamos tres noches, y contemplamos un atardecer en el que se partían las nubes entre la luz y la noche. Luego, a la mañana siguiente conocimos a uno de los tipos más fascinantes con los que me he tropezado: Pedro Muagura, el hombre que ha plantado cien millones de árboles, el hombre que adiestra gatos para matar cobras.

17/04/12 Javier Brandoli

http://www.viajesalpasado.com/gorongosa-la-carga-de-los-elefantes/

Los elefantes africanos que nacen sin colmillos

Elefantes sin cuernos o con ellos pequeños en Gorongosa. |J. Brandoli
Elefantes sin cuernos o con ellos pequeños en Gorongosa.
Javier Brandoli | Gorongosa (Mozambique) 07/04/2012
  • Casi 12.000 paquidermos fueron masacrados durante la guerra civil
  • Los investigadores relacionan estas muertes con la falta de colmillos
  • Lentamente la población de elefantes se va recuperando

Los elefantes del Parque Nacional de Gorongosa, en Mozambique, tienen una rareza fisonómica que los hace especiales en África. En este parque se ha observado una creciente población de paquidermos que carece de colmillos o los tiene excesivamente cortos. ¿La razón? “Los veterinarios dicen que el estrés ha acabado con sus colmillos“, responde el director del centro, Mateos Mutemba.

La historia comienza años atrás, en los tiempos en los que este antiguo edén de vida animal se convirtió en un sangriento campo de batalla donde las principales víctimas fueron los animales. La masacre ocurrida, en la que la población de elefantes pasó de 2.200 ejemplares a algo más de 70, ha dejado huella en la memoria de unos animales que aprendieron que portar marfil era sinónimo de muerte.

En el año 1974, antes de la independencia de la hasta entonces colonia portuguesa, este parque mozambiqueño tenía la mayor densidad de animales de todos los parques africanos. Tras la independencia, en 1977, el país vivió hasta 1992 un conflicto interno entre las huestes de Frelimo y Renamo que desembocó en una guerra sangrienta que asoló especialmente las zonas rurales y las reservas de animales.

Pago con colmillos

En Gorongosa el conflicto fue especialmente cruento y las guerrillas encontraron en el marfil de los colmillos de los elefantes una forma de pagar sus gastos armamentísticos.

Ahora, 20 años después del final del conflicto, los científicos han observado una rareza de difícil explicación: “Los elefantes de este parque no desarrollan sus colmillos con normalidad. La razón puede ser su memoria, el recuerdo de que su marfil era la causa de que fueran cazados de forma indiscriminada”, explican en el Parque.

Esta es la teoría más extendida, aunque el director científico del parque comparte sólo el diagnóstico de la causa pero alarga la fecha de comienzo del cambio genético. “Gorongosa estaba en medio de la tradicional ruta de tráfico de marfil desde Zimbabue. Es poco probable que en una sola generación se pueda modificar un comportamiento genético. Probablemente, la caza que se ha hecho aquí de estos animales en los dos últimos siglos sea la causante de este comportamiento”, explica.

Otros científicos, como avala el reciente documental que de este parque acaba de realizar ‘National Geographic’, sí fijan en los últimos 20 años esa modificación física. “Es evidente que el cambio se ha producido en las últimas dos décadas”, explica el documental. Opinión compartida por la mayor parte de los trabajadores del parque.

Repoblación de paquidermos

Los responsables de este idílico y renacido edén, aún no copado por hordas de turistas, han decidido intentar acabar con esta rareza. “Hemos traído en 2009 seis elefantes machos de Sudáfrica con grandes colmillos para que haya una nueva mezcla genética”, explica Vasco Galante, responsable de comunicación de Gorongosa. Lo cierto es que la repoblación afecta a todo tipo de especies además de a los paquidermos. En términos generales, la fauna ha crecido un 30 por ciento en los últimos cinco años.

Pero los colmillos no son el único cambio, los paquidermos muestran aún un cierto recelo a los humanos. Una de las víctimas fue Montinho, uno de los guías del parque, que en 2009 vio junto a seis turistas como su coche era embestido por un elefante. “Observábamos a una manada cuando nos embistió por detrás un macho hasta volcar el vehículo”, recuerda.

Afortunadamente nadie salió herido. “Lo mismo pasó con el equipo de ‘National Geographic”, recuerda.

Sin embargo, poco a poco se está llegando a un nuevo escenario en el que animales y hombres vuelven a tener una pacífica convivencia. Los elefantes comienzan a comprobar que ya no son masacrados en busca de su marfil y los humanos ya sólo se preocupan de que los animales no traspasen el río y coman de sus huertos y frutales. Los colmillos de los elefantes sólo necesitan olvidar el horror para volver de forma mayoritaria a Gorongosa.

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/05/natura/1333645839.html

Teorías sobre los elefantes sin colmillos

-Un ser vivo de una especie ( elefante, por ejemplo) nace con una mutación genética. Si esa mutación sirve para adaptarse mejor a su entorno y le confiere superioridad con respecto al resto de la especie, tendrá más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, mientras los que son geneticamente inferiores acabarán extinguiéndose, y esa mutación se trasmite de generación en generación.

-La evolución sucede con el transcurso de los milenios, dudo mucho que por cazarlos durante un período de tiempo relativamente corto de repente ahora nazcan sin colmillos.

-Tiene que ver más con que las poblaciones de elefantes se han tenido que desplazar por la urbanización de ciertas áreas y en su nuevo hábitat no tienen los nutrientes necesarios para desarrollar colmillos. Es una explicación más lógica que un cambio genético generalizado de un día para otro.

-Eso de que sea una adaptación genética es rotundamente falso, los científicos especulan con que sea una adaptación social (la memoria de los elefantes al recordar que se los ha masacrado durante dos décadas por los colmillos, ha hecho que piensen que portarlos sea signo de muerte, por eso no los desarrollan)
Pero como no hay pruebas que confirmen que una adaptación “psicológica”, pueda modificar una genética.

-Es simple selección natural: el hombre caza a los elefantes con grandes colmillos, por lo que se impide que pase el caracter de los colmillos largos a la siguiente generación. Como no se caza a los que no tienen colmillos (o los tienen cortos), estos viven y se reproducen. Tras varias generaciones los colmillos son muy pequeños o casi inexistentes. Posiblemente esos elefantes sin colmillos ya existiesen mucho antes de que se cazasen (no lo sé), y al empezar la caza masiva de elefantes con colmillos, los que no tienen empezasen a multiplicarse exponencialmente.

-Según el neodarwinismo o teoria sintética, existe la probabilidad de que se produzca una mutacion aleatoria en el momento de la concepción del ser, y que es un factor muy importante en la evolución, pero esto es azar.

http://m.teniaquedecirlo.com/varios/741564

Gorongosa ayudada por Gregory Carr, un filántropo ecologista

En los años 60, Gorongosa (en el extremo meridional del Gran Valle del Rift en Mozambique) era la mejor reserva de animales de África, pero16 años de guerra civil acabaron con la práctica totalidad de especies. En 2002, Greg Carr (antiguo presidente de Prodigy Internet y Boston Technology) invirtió 30 millones de euros de su bolsillo para devolver la vida al parque y desarrollar un programa social de educación y ecoturismo que involucra a la población local. Este Gran Valle del Rift se compone de savanas, humedales, cataratas, montañas, lagos, arenales, la espectacular selva que hay al final de las gargantas de Cheringoma e infinidad de aves.

The Gregory C. Carr Foundation y el gobierno mozambiqueño se han asociado para proteger y restaurar el ecosistema del parque y desarrollar el ecoturismo en beneficio de las comunidades locales. Un proyecto de grandísimo interés que ya ha empezado a dar sus frutos, e ineludible para los amantes de la vida salvaje africana.

Según el propio Carr, Gorongosa debería ser gestionada por la gente de Mozambique. Una vez que el parque tienga una estructura financiera, infraestructura y una industria turística próspera, Carr afirma que devolverá el parque a manos del gobierno. Un día habrá cien o doscientos mil visitantes anuales que con el precio de su entrada al parque estarán cubriendo los gastos.

La intención va incluso más allá porque no sólo apunta a la conservación sino también al desarrollo humano, económico, social y a favor de los derechos humanos. El proyecto empezó para aliviar la pobreza ya que ésta es una amenaza para el ecosistema, la gente pobre caza y captura animales salvajes, provocando minas ilegales, incendios…. para prevenir esto las comunidades necesitan prosperar. El parque puede crear miles de trabajos dedicados al turismo. El proyecto de Carr está ayudando a 15 comunidades tradicionales que rodean el parque.

Gorongosa en Mozambique era conocido como el lugar donde Noé abandonó el arca pero cuando llegó la guerra civil (1977 a 1992), el parque estaba en medio del fuego cruzado. Soldados hambrientos y cazadores furtivos acabaron con el 95 % de los ejemplares de algunas especies, en busca de alimento.

De 14.000 búfalos sólo sobrevivieron 15.

De 3.000 cebras, solo quedaron 5.

De 5.500 ñus, solo vivieron un puñado.

De 500 leones sólo quedan 6.

De 2.200 elefantes solo sobrevivieron 300.

Se han traido elefantes de otras partes pero no están seguros de que las hembras que sufrieron la guerra civil puedan olvidar su trauma y reproducirse con normalidad ya que incluso evitan el contacto con los seres humanos.

Para protegerse se han modificado genéticamente a ellos mismos. Casi ninguno tiene colmillos o los tienen cercenados ya que los cazadores furtivos acabaron con los que tenían colmillos para obtener el marfil.

http://travel.nationalgeographic.com/travel/traveler-magazine/one-on-one/saving-the-wild-kingdom/

http://www.traveler.es/viajes/rankings/galerias/ricos-y-ecologistas/178/image/8282

http://www.gorongosa.org/our-story/news

http://ellun.es/2012/04/22/neverosimila-poveste-a-omului-care-a-plantat-100-de-milioane-de-copaci/

Visitas guiadas a Gorongosa

http://www.viajesalpasado.com/viaje-julio-2013/

http://www.southerncross.es/index.php?ir=viaje&id_ficha=132

http://africageographic.com/safari/#6/8

Vídeos de Gorongosa

Sobre los elefantes y su miedo a los humanos, su cambio genético para que no les crezcan colmillos y no los matemos

http://www.cbsnews.com/video/watch/?id=6757856n&tag=mncol;lst;1

Ver documental  Eden perdido Africa

Para descargarla

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